Formas de comenzar un libro

Este es un trozo de uno de mis libros (un poco atrevido, es verdad, pues pretende dar ideas acerca de cómo se escribe, eso tan particular), en el que se habla de las maneras de comenzar un libro, el primer párrafo, que es importante porque como no esté todo lo bien que al lector le gustaría… no sigue.

Bueno, el trozo en cuestión comienza así:

Formas de comenzar una novela

El comienzo de una narración, los primeros párrafos, la primera página, son especialmente significativos a la hora de llamar la atención del lector. Si este lee unas líneas —y va a ser lo primero que haga— y no le gustan, no encienden la lucecita que todos tenemos en el cerebro, resultará difícil que se interese en lo que sigue.

Hay infinidad de maneras de comenzar una relación de hechos. Por ejemplo, si quieres que tu novela sea una novela kleenex, comienza de la siguiente manera:

Suena el despertador. La chica se levanta de la cama, y sin pensar en nada se mete en la ducha.

(Luego, una vez duchada, se puede hablar de la ropa que se pone, o incluso de la marca del maquillaje…, ja ja.)

Lo anterior es una broma, pero hay multitud de narraciones (del género rosa sobre todo, aunque también de otros géneros) que comienzan con esta retahíla u otra muy parecida.

[Al margen: Estos libros suelen ser fruto de negros que trabajan para empresas dedicadas a colocar en el mercado novelas casi idénticas a un ritmo acelerado; una cada quince días y a veces una por semana (o más)].

Dejándonos de comentarios, más si son risibles, podríamos establecer dos categorías en esto de los comienzos de un libro: la forma brusca y la forma reposada.

Formas bruscas hay muchas, como la que supondría comenzar narrando una estampida de bisontes que se lleva un campamento por delante. El polvo que se arremolina sobre la llanura, la gente que grita y huye, los carros que se vuelcan…

 

Ejemplos de inicio de una novela

Ejemplo de comienzo catastrófico

El tren sale del túnel. Ante él se presenta el larguísimo puente de hierro que ha de recorrer. Mientras los pasajeros duermen ajenos al peligro, la resoplante locomotora avanza imparable sobre los raíles…, pero he aquí que una mano asesina ha dispuesto las cosas de otra manera. En mitad del recorrido, cuando el convoy se cierne sobre la parte más alta de la estructura, la vía férrea, suelta de sus soportes, cede ante el peso y la enorme máquina se precipita hacia el abismo arrastrando buena parte de los vagones. […]

Este es el patrón que se podría llamar de catástrofe ferroviaria o catástrofe a secas, que en sus diversas variantes (guerra nuclear, terremoto, incendio de una ciudad, etc.), es muy utilizado para llamar la atención del lector.

Comenzar de manera apacible es la alternativa, modo que suele adoptar formas descriptivas, por lo general de escenarios, es decir, paisajes, a veces con énfasis en la meteorología. En este caso las oraciones serán más largas, como en,

En la tarde del 2 de octubre de 1823 un anciano bajaba con paso tan precipitado como inseguro por las afueras de la puerta de Toledo en dirección al puente del mismo nombre. Llovía menudamente, pero sin cesar, según la usanza del hermoso cielo de Madrid cuando se enturbia, y la ronda podía competir en lodos con su vecino Manzanares, el cual, hinchándose como la madera cuando se moja, extendía su saliva fangosa por gran parte del cauce que le permiten los inviernos.

(Este es el comienzo de uno de los libros clave de la literatura española: uno de los Episodios Nacionales, el que se llama El terror de 1824, de don Benito Pérez-Galdós.)

 

O bien (parecido al anterior):

Una gélida y lluviosa tarde de noviembre de no hace muchos años, envuelta en una gabardina y protegida por un paraguas de colores, entre las parpadeantes luces de los escaparates, la gente que se cruza y el rumor de los coches, con decisión desciende una figura por la madrileña calle del Marqués de Urquijo. Es una mujer a la que no estorba la lluvia, casi ni la advierte, pues tiene otros planes. Cruza las bocacalles sin prestar atención y algún coche toca la bocina. Ella va contenta y ríe, y mientras camina, que incluso parece hacerlo a saltitos, por dentro tararea una canción…

 

Paisaje a secas

No hay necesidad de hacer intervenir a nadie, sino que se puede comenzar por un simple panorama, como en,

Este libro no comienza con una catástrofe ferroviaria, sino en el mayor de los sosiegos. Comienza en el campo, que no es mal lugar para hacerlo, durante el final de un verano que transcurre en una llanura cerealista.

Aquí y allá hay eras, peñas, grupos de árboles, álamos, pinos, y no se ve ni una tapia ni un poste de la luz. En el horizonte, entre la neblina de la tarde templada, se vislumbran unas montañas difusas, pero están muy lejos.

El cielo es azul por entero, de un color profundo en el cenit, y el vientecillo que llega desde la izquierda mece las hierbas, casi todas pajizas Es un viento del este que a pocos estorba […]

 

Paisaje con personajes

También se puede hacer transitar a los personajes por la pantalla que hace las veces de percepción del lector:

Por la linde del bosque, evitando las cenagosas orillas del lago, transita lejano un grupo de seres peludos y encorvados. Su caminar es torpe e inseguro, pero a veces algo llama su atención, pues se detienen, y tan pronto hozan el suelo levantando polvo como dirigen su mirada hacia lo alto mientras gruñen sordamente, gruñidos que se convierten en chasqueados aullidos que obligan a levantar el vuelo a grupos de pájaros negros. Los pájaros revolotean caprichosamente sobre las copas de los árboles antes de volver a sus refugios, y los personajes que observamos, excitados por la búsqueda del almuerzo, brincan y dan volatines sin ton ni son, aunque en seguida, sin cesar en el guirigay, retoman la andadura que ni ellos saben adónde los conduce.

 

Una forma más de comenzar, igualmente descriptiva.

Descripción, pero no del paisaje sino del ambiente, aderezado en este caso con cierta dosis de fantasía.

Yo nací en el centro del mundo, aquel lugar único en donde se cruzaban dos importantes caminos. Las gentes transitaban apresuradas por ellos, pues los tiempos iniciales de mi infancia se caracterizaron por lo difícil, rodeados como estábamos por emboscadas partidas de malhechores que venían del sur, pero en nuestra ciudad amurallada todos se detenían puesto que era una plaza grande y capaz, fonda de largas caravanas de animales de carga que recorrían la frontera y lugar a propósito para abrigarse de los albures y abastecerse de lo necesario antes de reanudar el largo y peligroso viaje.


Y así sigue y sigue…

El libro en cuestión es este:

que se puede ver aquí: https://www.amazon.es/dp/B07YN4GNNL


Los grandes aficionados a la cocina pueden mirar en ESTE SITIO.

Los amantes de las fotos pueden hacerlo AQUÍ (en donde hay paisajes que casi nadie ha visto)…

y por si te quedas con ganas, AQUÍ hay más.

Lee libros durante el encierro: estos son gratis

Desde el lunes 13 de abril, hasta el viernes 17 del mismo mes (este), ambos incluidos, se puede descargar (GRATIS, por supuesto) El viaje del morisco, novela que se desarrolla durante dos siglos: el XVII y el XXI.

Esto se podrá hacer en esta dirección:

https://www.amazon.es/dp/B079TBP55B

El que quiera enterarse de qué va puede leer la sinopsis que hay en esa página, pero no le déis muchas vueltas: es divertido, como todos los libros de aventuras.

El que pueda bajarlo, que lo haga, aunque no lo lea ni piense hacerlo. Esto ayuda a que lo vea más gente, a la que a lo mejor le interesa.

Gracias a todos, como siempre.

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Aparte de lo anterior, hay otros libros gratis, pero estos no sólo estos días, sino siempre. Están en esta página:

https://sites.google.com/site/novelasgratisdecamargorain/

Son tres: El notario de Liébana, Cuentos de hadas y Edad de las tinieblas, disponibles en EPUB, MOBI y PDF. En la página que se dice se dan toda clase de explicaciones acerca de su contenido.

El que quiera descargarlos es muy libre de hacerlo, y si encima los lee, mejor.

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Y además:

AQUÍ se pueden ver paisajes españoles,

AQUÍ también (más fotos),

y AQUÍ hay otros libros, que aunque son de pago, son muy baratos. ¿Un recetario de cocina? Lo hay. ¿Novelas de aventuras? También. ¿Un método para aprender los manejos en el cuarto oscuro? Por supuesto, que ahí tenemos de todo.

Fotos de Almagro (Ciudad Real)

Para que se vea lo bonito que es este pueblo manchego, en cuyo centro no dejan entrar los coches, pongo estas fotos.

El corral de comedias

Puerta pintada de añil, color típico de La Mancha

Uno de los bares del Parador

La plaza mayor

Un patio

Una calle

 

A los que les gusten las fotos, a lo mejor les gusta ESTO.

Y a los que les guste leer, ESTO OTRO.

Para que te lo pases como Dios manda durante este puente

IDEA GRATIS: Aquí se habla de caza, de la adoración al fuego, de descubrimientos, de guerras, de navegaciones, de las cruzadas, del istmo de Panamá, de la sopa de ajo, del carnaval de Venecia… En fin, que es el cuento de nunca acabar, 400 paginitas que os enseñarán unas cuantas cosas que no sabéis… y bla bla bla, que ya lo he explicado lo suficiente.

Este libro, además, tiene la ventaja de que es baratísimo: en papel, la mitad que los que venden en las librerías (con la salvedad de que este es mucho más divertido), y en versión eléctrica, menos que una entrada de cine, y al acabar no te echan (del cine), sino que te puedes quedar a la siguiente sesión, es decir, volver a leerlo. ¿Alguien da más?

Se puede ver (e incluso conseguir, que hay gente que los compra), AQUÍ.

Y si no te apetece el que digo, en ESTE SITIO puedes ver otros, todos igualmente divertidos y abracadabrantes.

Cebolla y sopa

La cebolla, pese a lo que piensa mucha gente que no sabe cocinar o prefiere comer comida preparada (latas, congelados, precocinados), es la base de la cocina española y resulta difícil nombrar un plato en el que no intervenga (aunque diré uno: el salmorejo).

¿Cómo se empiezan los estofados, las patatas guisadas, los pistos, los pescados al horno, las tortillas de patata…? Friendo cebolla picada. ¿Y los cocidos? Picando cebolla para que cueza con garbanzos, alubias o lentejas. ¿Y qué decir de los gazpachos o de las sopas, en los que resulta ineludible? ¿Y los platos cuyo nombre alude a esta maravilla, como son los encebollados, riñones encebollados, bonito encebollado…? ¿Y los aros de cebolla fritos sin más, que para tantas cosas sirven?

Prácticamente todo se hace con cebolla, y no sé cómo nos apañaríamos sin ella, y para que se vea que sola también se puede comer, ahí va una receta que está buenísima:

Sopa de cebolla

Dos cebollas. Se pican más o menos y se rehogan en aceite del bueno. Cuando están blandas se añade caldo y se pasa todo con la minipimer, con lo que se consigue una pasta más o menos líquida. Se añade más caldo de carne (también sirve el de verduras), pan duro en trozos –bastante, como media barra–, salsa de tomate (un par de cucharadas), un puñado de arroz y sal al gusto, y se cuece todo una hora o cosa así. Cuando cuece se sumergen en la sopa un par de huevos (enteros), que, una vez cocidos (un cuarto de hora) se pelan y pican encima de la cazuela. Al final, cuando ya parece que está todo, se le añade queso rallado, o queso de cabra en trozos, y se revuelve de forma que se deshaga, pero sin levantarle la vista de encima o poner el fuego fuerte porque el queso se agarra al fondo.

Se deja reposar un rato y se recalienta para comer, con mucho cuidado de que no se pegue el fondo (por el queso). Una alternativa final es verterla en una fuente de horno y gratinarla para que se haga una buena costra por encima.

Otra forma: se pican tres cebollas gordas y se sofríen con aceite. Una vez hechas se añade una cucharada de harina y se revuelve para que se fría. A continuación se añade bastante caldo y se hace cocer durante una hora u hora y media. Una vez todo cocido, que la cebolla se habrá deshecho casi por completo, se añaden unos huevos duros picados, pimienta y un poco de coñac, y se deja cocer otros cinco minutos. El resultado final deberá tener bastante cuerpo.

Para servirla se vierte en una fuente de horno y, encima, se colocan varias rebanadas de pan basto y tostado previamente, con mucho queso parmesano y emmenthal o gruyère de forma que lo cubra todo, y el conjunto se gratina a horno fuerte.

Podría seguir, pero lo dejo AQUÍ.

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Los grandes aficionados a la cocina pueden mirar en ESTE SITIO.

Y los amantes de las fotos pueden hacerlo AQUÍ (en donde hay paisajes que casi nadie ha visto).

Libro gratis para gente con ganas de escribir

 

Si alguien quiere este libro GRATIS (en el que se dan toda clase de ideas y recomendaciones para quien no sepa por dónde empezar, por ejemplo, o cómo acabar, o cómo corregir, o cómo editar…, etc., etc.), este es el momento. Desde hoy, lunes 28 de octubre , hasta el viernes, 1 de noviembre, puede descargarlo aquí:

De nada, y a ver si os sirve de algo.

Para aficionados a escribir

Hablando de esto de escribir novelas, relatos, cuentos…, conviene tener presentes unas cuantas reglas y hacerse una cierta idea de un sinnúmero de trucos que existen y pueden facilitar la labor. Hay bastantes libros sobre el asunto, y en internet, por lo que he visto, se habla de ello con asiduidad. Como he escrito bastante durante los últimos veinte años, se me ha ocurrido contar lo que he descubierto, libro que se reseña. Ahí podéis encontrar ideas sobre cómo fantasear, escribir, corregir, publicar, vender…, es decir, el proceso completo. No es ningún manual milagroso, porque estas cosas no existen, pero a lo mejor su lectura os induce ideas que no se os han ocurrido, que siempre está bien que te lo cuenten y no tener que andar batallando para descubrirlo.

Bueno, el enlace para verlo es este:


Y hablando de esto de leer, escribir, AQUÍ podéis ver más cosas.

Y si queréis ver fotos de este país (paisajes), que es muy fotogénico, podéis verlas AQUÍ.

Flan de limón

No es un flan, pero es una cosa muy parecida que suele tener muchísimo éxito. Además, es muy fácil de hacer y no se necesita horno: sólo nevera.

Los pasos son:

1 – Con algo de agua y varias cucharadas de azúcar se hace caramelo en una sartén, que se requeme un poco. Se aparta del fuego.

2 – En un cazo se calienta un vaso de agua (cuarto de litro) con el que se hace gelatina de limón (un sobre de unos 85 gr), y una vez disuelta se añade otro medio vaso de agua fría y se vuelve a revolver.

3 – En el bote de la minipimer, y con esta herramienta, se bate el contenido de uno de esos envases de leche concentrada (La Asturiana, Ideal, etc.). Sube algo, y una vez batida se añade un vaso de vino de azúcar y se vuelve a batir.

4 – En un cuenco se echa esta leche batida, algo de ralladura de piel de limón, el zumo de dos limones (se vuelve a batir todo), y el contenido del cazo de la gelatina. Una vez más se mete la minipimer para que aquello quede homogéneo.

5 – Esta mezcla se vuelca sobre el caramelo que hay en la sartén, y por encima se puede poner un lecho de galletas o bizcochos.

En esta foto se ve cómo queda todo armado.

6 – Se mete la sartén en la nevera durante un par de horas (o más: un día entero si se hace de un día para otro, que mejora mucho y las galletas se reblandecen).

7 – Cuando se vaya a comer se da la vuelta a la sartén usando una fuente que tenga algo de borde (para evitar que se salga el almíbar que suelta, que es muy bueno).

En esta otra foto se ve el resultado final. Ya digo que suele tener mucho éxito, en especial entre los niños, pero igualmente entre los mayores.

 

AQUÍ y AQUÍ se habla de asuntos de cocina española, y además, si quiere ver otras cosas (libros de varias clases, aunque sobre todo novelas de aventuras), hay que ir a ESTE ENLACE.

Pisto de “Isla de la fortuna”

Esto es de uno de mis libros:

Manolo andaba mirando entre las cazuelas.

—¿Qué tienes por aquí?

—De todo.

—¿No tienes caldo de muerto?

—No. De vivo, si quieres.

Manolo señaló una sartén cuyo contenido humeaba.

—¿Y eso? —y Goyo dijo,

—Se fríe cebolla, ajo y pimiento, por este orden, todo picado, y se deja que se haga bastante rato, hasta que se medio caramelice. Entonces echas tomates pelados y picados y lo dejas cocer hasta que se evapore la mayor parte del líqudo. ¿Qué es eso?

Manolo ni se lo imaginaba.

—Eso es pisto.

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El caso es que uno de mis lbros es un manual de cocina, un recetario, y aunque a estas alturas todo el mundo lo sabe, lo voy a volver a decir. Es este:

 

El enlace para verlo (o para comprarlo, que hay gustos para todo) es el siguiente:

 https://www.amazon.es/dp/B01I41EBWE

Y si aún se ha quedado usted con ganas de más, mire aquí:

 https://www.amazon.es/Camargo-Rain/e/B019RODFL0

La aventura por antonomasia

 

Imagínese el mundo del siglo XXI. No el de principios (la actualidad, que de sobra conocemos), sino el que se nos viene encima. El mundo de los decenios de los años 30, los 40, los 50…, al final del cuál…

(aquello sucedió durante el solsticio de verano del año 2050, o el solsticio de verano del 50, como dice la negra: […] así que la primera noche, también la primera noche de aquel verano, el verano del cincuenta, mientras la civilización llegó a buscarnos la pasamos solos […] ),

… sucede el milagro, que milagro fue y estupefactos dejó a los miles de millones de habitantes de nuestro planeta Tierra.

¿Qué fue ello? No se puede decir, pero allí intervinieron fuerzas de las que aún no tenemos noticia. ¿Cómo íbamos a tenerlas, si los seres que las produjeron desdeñaban a la humanidad como interlocutora? ¿Para qué nos iban a necesitar, si ya existen los cetáceos?

La aventura de las luces azules es una narración futurista (una fantasía, por tanto), en la que se aborda el problema de la evolución (de la evolución de la materia, se entiende, que desde el big bang no ha cesado de reelaborar sus estructuras, galaxias, estrellas, seres vivos…), lejos, muy lejos de las coordenadas hoy cotidianas, toda esa inane jerga de izquierdas, derechas y demás zarandajas con que se entretiene a las por definición acríticas sociedades actuales. Es preciso traer a colación asuntos nuevos, pues el mundo que nos espera no se va a componer de baladíes lugares comunes y caducas frases hechas.

La aventura de las luces azules es un título que lo define a la perfección. Es una aventura, vaya si lo es –una innumerable sucesión de ellas–, y amén de otros elementos (la superficie de los continentes, sí, pero también la del océano, sus más profundos abismos y la inmensidad de los yermos espacios interplanetarios…), está aderezada por los efluvios –de los que no sabemos nada– de las ondas telepáticas, es decir, las que se supone que emiten máquinas tan complicadas como los cerebros de los animales superiores.

Los personajes principales son tres: un europeo que nace el 1 de enero de 2001 –justo con el milenio–; una negra procedente de la selva caribeña y cuya mayor afición es el mar, y un cachalote del océano Atlántico; telépata, por supuesto. Entre los tres dan cuerpo a esta ingente historia –La aventura de las luces azules–, que se extiende durante 100 años y 800 páginas.

Esta no es una narración de ficción científica (impropiamente llamada ciencia ficción), puesto que aquí no se habla de ciencia (o se habla muy poco), pero que inevitablemente cuenta con elementos de ese género, como la telepatía y la presencia de inteligencias extraterrestres. Entendámonos, la presencia, que no quiere decir su aparición en escena en carne mortal, puesto que no creo que estos seres sean tan tontos como para descender a la Tierra que conocemos, y menos con la que está cayendo en la sociedad de analfabetos informáticos que caracteriza los tiempos actuales. Sin embargo, allí están, contemplándonos desde el lugar que ocupan…

La que publico ahora es la segunda parte, subtitulada Rondeau, y luego, con intermedios de unos meses, seguirán las restantes, Scherzo allucinante y Andante con moto e finale.

¿Qué más quieren que les cuente?, porque podría hablar de tantas cosas… De las aventuras abisales de la negra; de los conciertos de puertas chirriantes en alta mar –puesto que la música es parte fundamental en esta historia–; del astronauta perdido para siempre en órbita solar; de la bienaventuranza, especie vegetal de allende los espacios siderales; de la boda por ondas electromagnéticas y los coloquios con seres que están lejos, muy lejos… pero no digo más. El que esté interesado en leer semejante cuento, que cuento es, y provisto de colosal fantasía desbordada (es el mundo del futuro), ya puede hacerlo AQUÍ.

La primera parte (Allegro vivace) se puede ver AQUÍ.


Otros asuntos para pasar el rato:

Se puede ver aquí: https://youtu.be/1fenD06sYyc

Lo mismo, pero las fotos en sí, sin película, también se pueden ver: AQUÍ.

Otros paisajes españoles diversos pueden verse AQUÍ.

Y ya, puestos a tratar de fenómenos inexplicables, los interesados en novelas de aventuras pueden mirar AQUÍ.