Libro gratis para empezar el verano

Además, de risa. Se trata de una auténtica novela de aventuras en la que todos están locos; yo creo que como presentación, ni tan mal.

 

Desde hoy, 23 de junio, hasta el domingo, la puedes descargar por el morro en este enlace:

Lo de comprar en Amazon es un eufemismo que utiliza este portal: durante los días antedichos está gratis y nadie cobra nada.

Aquí podrás enterarte de las andanzas de Manolo Bigotón (encargado de una cafetería); de lo que le sucedió a uno que perseguía a un gabardinoso vestido de colegiala; de las aventuras del ratón Pérez, que se lió en el viaje que hizo para poner la moneda a una niña; de lo que dicen unos extraterrestres multipatas a los que no se entiende nada; de lo que pasaba cuando Buffalo Bill escribía una carta a los Reyes Magos… ¿Más? Léela y todo saldrá a la luz.

Bueno, de nada, y si esto no te gusta, prueba con ESTO otro, o con ESTO, que también tiene mucho que mirar.

Camargo Rain

Novela nueva y gratis: para cualquiera

Desde hoy, lunes 19 de marzo (día del padre, san José y demás), hasta el sábado, gratis este libro aquí: https://www.amazon.es/dp/B079TBP55B. Si quieres leerla, no lo puedo poner más fácil.

Novela ambientada en la España de los Austrias, aquel abigarrado mundo de pícaros y descubridores, de señores y criados, de ovalados carros de seis ruedas, puertos de mar y palacios de piedra rodeados de palmeras. Es el sur, donde abundan el vino y los perniles, las riberas del océano Atlántico.

Juan Rui de Velasco, antes llamado Abenasar, es un personaje de 1600. Traficante, contrabandista, músico, fabricante de salmueras, coleccionista de arte…, sus actividades se extienden por las orillas de ambas Indias, las orientales y las occidentales. Con el apoyo de personajes con influencia, y asistido por sus socios, entra en el negocio de los transportes terrestres, que entonces comenzaban de la mano de una familia judía favorecida por el rey, los Taxis, y de esta forma, para reconocer el terreno, se embarca en un viaje que le lleva a recorrer la península ibérica de sur a norte: es el viaje del morisco.

Juan Rui de Velasco tomó largas notas durante su viaje, y dejó escrito:

En la amurallada población de Astudillo, mediado el mes de julio del año del Señor de MDCI.

Es de noche, y en las profundidades de una posada polvorienta, a la luz de un candil de aceite perfumado enarbolo la pluma y anoto lo que sigue:

En esta tierra de mieses y nubes blancas, en la que un claro tiempo nos acompaña, he descubierto el secreto mejor guardado.

——————————

De manera paralela, aunque en el siglo XXI, varios personajes de fábula que tienen el castellano de idioma común, van a alumbrar las huellas de aquel viaje, tan lejano en el tiempo…, lo cual tiene lugar en diversos escenarios, tales como la Puebla de los Mártires, la campestre Ucrania, la ciudad de Londres o el estrecho de Mesina.

 

De paso, también podéis ver esto otro:

https://www.amazon.es/Camargo-Rain/e/B019RODFL0

Cómo hablan (y cómo piensan) los personajes de los libros

Recursos para escritores

Cuando uno se pone a escribir debe adoptar identidades dversas, y por lo tanto meterse en la piel de los actores, puesto que los personajes deben hablar como lo que representan. Por ejemplo, los niños. Así que cabría preguntarse, ¿cómo hablan los niños?

Aquí debajo pongo unos ejemplos:

 

Niña de 6 años hablando de las letras

Los protagonistas de los cuentos tienen el cuerpo hecho de sopa de letras, sí, y no sólo los protagonistas, también los personajes secundarios, el leñador y la bruja del bosque y tantos otros; los animales de sus corrales y los lugares en que todo aquello sucede, los bosques y los paisajes y hasta el fondo del mar, todo está hecho de sopa de letras. Los cuentos que yo he leído son una pura sopa de letras, no hay más que ver las páginas un poco de lejos, y esto es así porque sucede un fenómeno inexplicable y que voy a intentar aclarar. Los ojos de la cara ven letras, sí, pero los ojos de la mente…, fíjense ustedes, los ojos de la mente no ven letras sino que ven cuerpos, ven actitudes, ven paisajes y nubes y objetos de todo tipo… ¿No es esto precisamente la magia?

En mis cuentos yo he visto mil y una máquinas y entidades. Ranas verdes, brujas, leñadores, barcos de tres palos, hermanos perdidos en un bosque, cielos estrellados, bellas durmientes, y sin embargo sólo veía letras, igual que ve usted, quien me mira. Son los caprichos y las ilusiones de la mente, lo que sucede cuando nos adentramos en el reino de los pensamientos encantados, lo que nos sugieren las infinitas sopas de letras que danzan en el Universo, incluida la de pasta. A mí antes no me gustaba mucho, bueno, no me gustaba nada, eso de los fideos no se ha hecho para mí, voy a decir la verdad, los macarrones sí, ¡mmmmh…!, ¡están buenísimos!, pero las sopas…, y entonces un día Maná me dijo, […]

(Lo anterior es de ESTE LIBRO.)

 

Niña de 14 años que regresa de una estación de esquí y no puede parar de hablar

La niña volvió de su viaje contando y no acabando, sobre todo de los chicos con los que había ligado,

porque ligamos nosotras, ¿verdad?, que ellos lo único que hacen es el tonto, bueno, y aceptar como corderitos lo que les des, ¿a que sí…?, o eso dice Candela, ¿tú qué crees?, ¿es verdad o no?, sí, hija, es casi verdad del todo, bueno, pues Rosana y yo, y las demás, claro, teníamos a todos los de otro colegio el día entero detrás, se venían a comer a nuestro comedor y nos invitaban a todo, a helados y a coca colas y a ir por la noche a la discoteca, pero nosotras les dijimos que no, que de quedar, nada, que ya nos veríamos allí, y por la noche íbamos y allí estaban todos, en fila…, ¡jo, y no veas…!, ¿tú has bebido alguna vez un cubata?, yo bebí un poco, con Rosana, que nos invitó uno que era algo mayor porque a nosotras no nos daban, y estaba asqueroso pero al final nos lo acabamos, y te entra una marcha…, nos pasamos la noche bailando las dos en mitad de la pista y nos tuvieron que echar, bueno, y a otros varios, porque no nos queríamos ir, y entonces salimos afuera y estuvimos hablando, que hacía muchísimo frío, y al cabo de un rato salió una de las señoritas y nos hizo meternos a todos y nos mandó a cada uno a su cama, ¿y sabes qué?, pues que algunos de los chicos llevaban hasta corbata, que no sé para qué la llevaban pero la llevaban, y luego, a los pocos días, resultó que había uno que tenía una cámara muy grande y estaba venga a decir que nos quería hacer fotos, y algunas dijeron que no pero yo dije que bueno, que a mí no me importaba, y me hizo algunas pero me decía que me tenía que cambiar de ropa, y como allí casi no tenía, porque no teníamos más que los monos de esquiar, me vestí con la ropa de Rosana y de otras, con una minifalda que tenía una y hasta con los bikinis, porque había una piscina caliente desde la que se veía toda la nieve, y estábamos todo el día allí metidos…, aunque también esquiábamos, ¿eh?, pero hacíamos las dos cosas…, y me ha dicho que las fotos me las va a mandar a casa.

(Lo anterior es de ESTE LIBRO.)

 

Niña de 5 años soñando

El borroso escenario se presenta desierto y sólo algún pájaro que los sobrevuela graznando pone una nota melancólica en el ambiente… Difuso cielo azul recortado por los árboles… Lo hondo del bosque… Todo se mueve, sí, todo se mueve… Ilusiones, fantasías, espejismos y apariciones que se abren paso a viva fuerza y de ninguna manera podemos gobernar…

Mará, de repente, ve un oso. Está allí, a su lado, con el largo hocico peludo, sentado en el suelo y la espalda apoyada en un árbol. Sin embargo, el oso no la ve a ella. No, no me ve. Soy invisible. Bueno, no, mejor: soy gaseosa, como una nube o un ángel que se estira y se encoge. ¡Boing…! Ahora paso delante de él, y el oso, que es negro, es oscuro, sin abrir los ojos sacude la cabeza y se come una mosca. ¡Clac! El sonido de las mandíbulas infunde respeto, es mejor no acercarse por si acaso, el oso no me ve, no me siente, pero ¿y si se confunde y cuando le meta el dedo en la boca pasa otra mosca? Porque si quiero le meto el dedo en la boca… No, mejor en la nariz… ¡Ayyy…! ¿Qué sucede? Mamut, que también es un espíritu de la tarde y ha crecido, es más grande que el oso…, ¡hala…!, me contempla con sorpresa. ¡Mira…!, ¡tiene la nariz llena de mocos…!, y él se arrima y husmea. No, mi ama: es miel. ¡Ah, miel…!, menos mal. Mamut tiene la voz de una persona mayor, a lo mejor es una persona mayor, desde luego es grande, y como es una persona mayor, me protege y no tengo miedo de nada. Los dos somos como sombras luminosas que culebreamos y estamos aquí y estamos allá, tan pronto en este sitio como al otro lado del camino de tierra, donde se revuelcan los jabalíes, que tampoco pueden hacernos nada, ¿cómo nos lo van a hacer si somos los espíritus del bosque?, eso, ¡qué divertido!, podemos subir y bajar por los troncos de los árboles sin que nadie se dé cuenta, ni las mariquitas, ¿a que sí?, y las mariquitas mueven la cabeza arriba y abajo y, todas a una, dicen, sí, es verdad, sois como espíritus del bosque, pero ¿a que no sabéis cómo se llaman los espíritus del bosque?, y yo me acelero y me confundo, no, bueno, sí…, espera…, aunque al fin me acuerdo, ¡ah, ya sé!, duendes, duendes grandes, mayores que el oso, duendes transparentes que no ocupan lugar bajo la luna, y Mamut me mira, pero ¿no era por la tarde?, Mamut es mayor y reflexivo, se acuerda de todo, y yo le digo, sí, pero da igual, además, por la tarde también se puede ver la luna, ¿tú nunca la has visto?, y debe de ser por la tarde porque yo creo que ya hemos comido, ¿no te acuerdas?, tortilla de patata…, mmm…, ¡qué buena!, y tú comías las cortezas de los quesos y las tiras blancas del jamón, que no eran ilusión, ¿eh?, que eran de verdad, y el perrín tiene un estremecimiento y emite uno de esos ladridos sordos que casi no se oyen, porque ¿no sueñan también los perros? Quizá él vio al oso descender del árbol y apartarse con premura, ¡por ahí vienen los humanos!, …dita sea, hay que poner tierra por en medio…, y el oso se va protestando, desaparece el peculiar aroma que lo delata –que seguramente tiene algo que ver con el vinagre y otras especias que están usando en la frontera cocina–, y al fin se queda tranquilo y deja escapar un suspiro. ¡Ya se fue!

Mará, sin embargo, no ha dejado de ver el bosque, ¡qué va!, porque la fronda permanece inalterable. Ya no está el oso, que a saber adónde se ha ido, y tampoco están las mariquitas, que se habían constituido en asamblea, pero quedamos nosotros, los espíritus del bosque…, no, los duendes, Mamut lleva un sombrero muy raro y zapatos puntiagudos con estrellas pintadas…, no, tampoco, no son pintadas sino estrellas de verdad, casi no puede andar, el pobre, aunque como es transparente yo creo que le da igual, vamos por el caminito entre los árboles y nos paramos en donde queremos, él lo huele todo y yo miro dentro de los agujeros de la tierra y de los árboles, a lo mejor encuentro algo, y cuando durante un momento la espesura se aclara oigo una guitarra, aunque es al otro lado del valle, en las montañas de enfrente, ¿será mi padre?, ¿por qué he pensado en él?, será porque también es grande, él sí que es grande, más alto que las montañas blancas, y lleva las botas de siete leguas y a cada paso que da avanza tanto que no le podemos alcanzar, sus zancadas resuenan en el bosque y los animales se apartan, vámonos de aquí, que llega el gigante de pies de hierro…, pero no todo es una ilusión, no, una quimera, porque cuando salimos al claro que hay en la falda de las montañas, allí está él, mi padre, es por la tarde y está sentado como antes el oso, con la espalda apoyada en un árbol, es muy grande, pero eso ya lo he dicho antes y no me da miedo, y tiene la guitarra entre las manos, mira al cielo y canta por lo bajo, aunque luego se pone en pie y canta más alto mientras rasguea el instrumento…, allí está, pero él tampoco nos ve porque somos transparentes, y nos acercamos hasta colocarnos a su lado, ¿cómo se llama esa canción?, se llama Bésame mucho, sí, como si fuera esta noche la última vez…

[…]

Y hasta aquí llegó la broma, que por hoy ya he dado bastantes ideas. El que quiera saber más, que mire en ESTE SITIO

Inicio de una novela: broma total

Recursos para escritores

 

Los escritores que no saben mucho, o los escritores noveles, o novatos, o novicios, o primerizos, o inexpertos… se enfrentan a un papel en blanco y se preguntan: ¿cómo inicio esta novela? Porque ellos quieren escribir una novela

La respuesta es: aparta el papel y ponte a pensar, que es algo que se puede hacer en cualquier parte. En la ciudad, en el campo, en el trabajo, durante los sueños o los paseos, con los amigos, solo, mirando por la ventana, comiendo chocolate (negro, claro es), oyendo música (de Bach, preferentemente) o ruidillo de ese que hay ahora y al que algunos, mayormente los que saben tanto lo que es la música como lo que se refiere al comienzo de una narración, llaman música… En fin, en cualquier lado, que el escenario importa poco y lo que cuenta son los lóbulos frontales de la corteza cerebral, que es donde reside el reino de la fantasía.

Llegados a este punto, uno debería preguntarse: ¿de qué quiero escribir una novela? Y aquí intervienen los géneros.

¿Quiero escribir una narración de intriga, de misterio, policíaca, de espías…? O bien, ¿quiero escribir una historia romántica, de amoríos, de chicas que se levantan de la cama y se van a la oficina, y allí…, pues todo eso, o chicos que lo pasan fatal porque …? O no. Quizá lo que quiero es escribir una novela ambientada en época remota, cuando los sumerios, o los fenicios, o los romanos, o los bárbaros, o los hombres y mujeres que vivieron en la Edad Media… ¿Y por qué no acerca de los que conquistaron continentes, que aquellos sí que fueron arduos trabajos? Toda la jornada caminando por la selva, y para evitar la muerte a manos de los indios flecheros, con armadura, que la cosa tiene mérito…

Otros géneros que no se deben olvidar son las novelas de aventuras, las de terror, las costumbristas, las de hadas, las de risa… En fin, sería el cuento de nunca acabar.

En definitiva: ¿de qué quiero escribir una novela? Para dilucidar semejante asunto no hacen falta papel ni lápiz, sino, como ya he dicho, poner en marcha la máquina que todos tenemos en la cabeza, que sirve para algo más que para llevar sombrero.

Vas por el monte con los perros, estás tirado en la campa mirando las montañas azules…, y de repente, ¡zas!, una imagen brinca ante tu entendimiento sin que seas capaz de averiguar cómo se ha producido. ¡Es una niña…!, sí, una niña de cinco años que se ha escapado de casa por una ventana y, con el perro, que tiene cinco meses, se ha internado en las veredas sólo holladas por los animales salvajes porque quiere ir a ver el bosque

 

La niña que quería ver el bosque

El borroso escenario se presenta desierto y sólo algún pájaro que los sobrevuela graznando pone una nota melancólica en el ambiente… Difuso cielo azul recortado por los árboles… Lo hondo del bosque… Todo se mueve, sí, todo se mueve… Ilusiones, fantasías, espejismos y apariciones que se abren paso a viva fuerza y de ninguna manera podemos gobernar…

Mará, de repente, ve un oso. Está allí, a su lado, con el largo hocico peludo, sentado en el suelo y la espalda apoyada en un árbol. Sin embargo, el oso no la ve a ella. No, no me ve. Soy invisible. Bueno, no, mejor: soy gaseosa, como una nube o un ángel que se estira y se encoge. ¡Boing…! Ahora paso delante de él, y el oso, que es negro, es oscuro, sin abrir los ojos sacude la cabeza y se come una mosca. ¡Clac! El sonido de las mandíbulas infunde respeto, es mejor no acercarse por si acaso, el oso no me ve, no me siente, pero ¿y si se confunde y cuando le meta el dedo en la boca pasa otra mosca? Porque si quiero le meto el dedo en la boca… No, mejor en la nariz… ¡Ayyy…! ¿Qué sucede? Mamut, que también es un espíritu de la tarde y ha crecido, es más grande que el oso…, ¡hala…!, me contempla con sorpresa. ¡Mira…!, ¡tiene la nariz llena de mocos…!, y él se arrima y husmea. No, mi ama: es miel. ¡Ah, miel…!, menos mal. Mamut tiene la voz de una persona mayor, a lo mejor es una persona mayor, desde luego es grande, y como es una persona mayor, me protege y no tengo miedo de nada. Los dos somos como sombras luminosas que culebreamos y estamos aquí y estamos allá, tan pronto en este sitio como al otro lado del camino de tierra, donde se revuelcan los jabalíes, que tampoco pueden hacernos nada, ¿cómo nos lo van a hacer si somos los espíritus del bosque?, eso, ¡qué divertido!, podemos subir y bajar por los troncos de los árboles sin que nadie se dé cuenta, ni las mariquitas, ¿a que sí?, y las mariquitas mueven la cabeza arriba y abajo y, todas a una, dicen, sí, es verdad, sois como espíritus del bosque, pero ¿a que no sabéis cómo se llaman los espíritus del bosque?, y yo me acelero y me confundo, no, bueno, sí…, espera…, aunque al fin me acuerdo, ¡ah, ya sé!, duendes, duendes grandes, mayores que el oso, duendes transparentes que no ocupan lugar bajo la luna, y Mamut me mira, pero ¿no era por la tarde?, Mamut es mayor y reflexivo, se acuerda de todo, y yo le digo, sí, pero da igual, además, por la tarde también se puede ver la luna, ¿tú nunca la has visto?, y debe de ser por la tarde porque yo creo que ya hemos comido, ¿no te acuerdas?, tortilla de patata…, mmm…, ¡qué buena!, y tú comías las cortezas de los quesos y las tiras blancas del jamón, que no eran ilusión, ¿eh?, que eran de verdad, y el perrín tiene un estremecimiento y emite uno de esos ladridos sordos que casi no se oyen, porque ¿no sueñan también los perros? Quizá él vio al oso descender del árbol y apartarse con premura, ¡por ahí vienen los humanos!, …dita sea, hay que poner tierra por en medio…, y el oso se va protestando, desaparece el peculiar aroma que lo delata –que seguramente tiene algo que ver con el vinagre y otras especias que están usando en la frontera cocina–, y al fin se queda tranquilo y deja escapar un suspiro. ¡Ya se fue!

Mará, sin embargo, no ha dejado de ver el bosque, ¡qué va!, porque la fronda permanece inalterable. Ya no está el oso, que a saber adónde se ha ido, y tampoco están las mariquitas, que se habían constituido en asamblea, pero quedamos nosotros, los espíritus del bosque…, no, los duendes, Mamut lleva un sombrero muy raro y zapatos puntiagudos con estrellas pintadas…, no, tampoco, no son pintadas sino estrellas de verdad, casi no puede andar, el pobre, aunque como es transparente yo creo que le da igual, vamos por el caminito entre los árboles y nos paramos en donde queremos, él lo huele todo y yo miro dentro de los agujeros de la tierra y de los árboles, a lo mejor encuentro algo, y cuando durante un momento la espesura se aclara oigo una guitarra, aunque es al otro lado del valle, en las montañas de enfrente, ¿será mi padre?, ¿por qué he pensado en él?, será porque también es grande, él sí que es grande, más alto que las montañas blancas, y lleva las botas de siete leguas y a cada paso que da avanza tanto que no le podemos alcanzar, sus zancadas resuenan en el bosque y los animales se apartan, vámonos de aquí, que llega el gigante de pies de hierro…, pero no todo es una ilusión, no, una quimera, porque cuando salimos al claro que hay en la falda de las montañas, allí está él, mi padre, es por la tarde y está sentado como antes el oso, con la espalda apoyada en un árbol, es muy grande, pero eso ya lo he dicho antes y no me da miedo, y tiene la guitarra entre las manos, mira al cielo y canta por lo bajo, aunque luego se pone en pie y canta más alto mientras rasguea el instrumento…, allí está, pero él tampoco nos ve porque somos transparentes, y nos acercamos hasta colocarnos a su lado, ¿cómo se llama esa canción?, se llama Bésame mucho, sí, como si fuera esta noche la última vez…

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Y hasta aquí llegó la broma, que por hoy ya he dado bastantes ideas. El que quiera saber más, que mire en ESTE SITIO

SÓLO PARA LECTORES empedernidos

Desde el 20 de diciembre hasta el 15 de enero (casi un mes) voy a poner GRATIS cada día uno de estos libros. Se podrán descargar (por la cara, ya digo) en la siguiente dirección: https://www.amazon.es/Camargo-Rain/e/B019RODFL0

El procedimiento es muy sencillo: entras en esa página, miras a ver cuál de ellos es el que ese día vale 0,00 €, y lo bajas. Sin más. Unos días estará uno y otros, otro. Si no aciertas con el que quieres, mira otro día, porque cada uno va a salir cuatro o cinco veces.

Esto se hace desde Amazon, que, como es sabido, es una página seria, es decir, que no te meten virus ni troyanos ni cosas de esas.

¡Ah!, y felices fiestas y que lo paséis bien.

P.S.: Si quieres enterarte de los detalles de cada uno de los libros, mira en la dirección que hay arriba, y haciendo clic en la portada de cada uno…

Octubre, mes de rebajas en Amazon (ya queda poco)

Con motivo de las clásicas rebajas de otoño (que se dan en todos los grandes almacenes), Amazon promociona algunos libros. De los que tengo ahí han elegido cuatro, que son estos:

Crucita y yo, a 1,19 €, aquí: https://www.amazon.es/dp/B01N6JWHWO

 

 

 

 

 

Ojos azules a 1,19 € aquí: https://www.amazon.es/dp/B072N822Q9

 

 

 

 

 

Dios conmigo, fantasía plenomedieval, a 1,49 €, aquí: https://www.amazon.es/dp/B018XOY7NU

 

 

 

 

 

La cocina española de siempre, a 1,49 €, aquí: https://www.amazon.es/dp/B01I41EBWE

 

 

 

 

 

Y bueno, si alguien se queda con ganas puede mirar AQUÍ, que hay más.

OJOS AZULES, descárgala gratis

Hoy, mañana y pasado, 18, 19 y 20 de julio, para celebrar el verano, este libro gratis aquí:

https://www.amazon.es/dp/B072N822Q9


Es una novela histórica por episodios de muchas épocas, desde los hombres de la Edad de la Piedra hasta la actualidad. El que quiera que lo descargue.

Además se puede mirar aquí.

 

Chavala de las que no hay

De esto ya se ve poco, que hoy todas las fotos están hechas con móviles y no salen así (pueden salir, pero casi nadie sabe cómo), y semejante imagen me da pie para decir: ¿todavía no os habéis enterado de las andanzas de Crucita? Es una novela de verdad, tan desusada (hoy) como la foto que antecede, y si quieres saber de qué va, entra en este sitio:

Lo cual (lo anterior), me da pie para poner esta otra foto, que esta sí que lo explica bien:

¡Ah!, pero por si aún no has captado la cosa, todavía tengo más: MIRA ESTO.

¿Enterado?

 

Libro de la actualidad, GRATIS también

Desde hoy 12 de junio (lunes) al 16 (viernes) estará GRATIS para que lo descargue quien quiera la novela llamada CRUCITA Y YO, que es una narración en la que se cuenta la vida de dos chavalas (primero niñas, aunque luego chavalas), dos hermanas a las que les sucedió de todo. La primera (Nastasia) tuvo un padre que dejó mucho que desear, aunque ella supo torearlo, y la segunda (Crucita) no llegó a conocerlo (le metieron en la cárcel por liarse a navajazos en una de sus reyertas nocturnas) y vivió a cuerpo de rey toda su vida. Eso sí, su madre, Remedios, una manchega ilustre a quien le decían la bella, fue una de esas joyas con las que naturaleza nos sorprende a veces.

El libro es largo, pero es que se cuentan muchas cosas, que no todo es tan sencillo como parece a primera vista… En cualquier caso, en esta dirección podéis leerlo gratis los días que se dicen arriba:

 

 


 

Dentro de unos días estará GRATIS este otro libro, OJOS AZULES,

que es una novela histórica en la que se habla de los hombres de la Edad de la Piedra, de los cazadores de las llanuras, de los primeros agricultores, de los sumerios, los fenicios, los romanos, los bárbaros, los que vivieron en la Edad Media, los que conquistaron América y algunos otros.

¿Y qué es lo que tienen en común todas esas personas de épocas tan distantes? ¡Ah!, eso lo descubrirá el que lea el libro, pero por supuesto que tienen algo.

Cuando vaya a estar GRATIS lo anunciaré aquí.


 

Y mientras tanto, siempre se puede echar una ojeada a ESTO.

Libro de la Edad Media GRATIS (y otros)

Desde hoy 7 de junio (miércoles) al 11 (domingo) estará GRATIS para que lo descargue quien quiera la novela ambientada en la Edad Media española y llamada DIOS CONMIGO, que es una narración autobiográfica de un personaje de aquella época (finales del siglo XII y principios del XIII), que vivió la última fase de la Reconquista y, amén de contarnos su vida e ilustrarnos sobre lo cotidiano de tales tiempos, asistió a enormes batallas, como la de Alarcos y la de Las Navas de Tolosa.

El libro es largo, pero es que se cuentan muchas cosas, que no todo es tan sencillo como parece a primera vista… En cualquier caso, en esta dirección podéis leerlo gratis los días que se dicen arriba:

 

 


 

Dentro de unos días estará GRATIS este otro libro, CRUCITA Y YO.

Esta es una narración de la vida de dos hermanas que se llevan veinte años, de las que no se sabe cuál es más guapa y espabilada…, y no digo más, que lo diré dentro de menos de una semana en esta misma página.

Se podrá descargar libremente del 12 al 16 del presente mes de junio en esta dirección:

 

 


 

Y mientras tanto, siempre se puede echar una ojeada a ESTO.

Published in: on Miércoles, junio 7, 2017 at 10:55 am  Dejar un comentario  
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