Una idea gratis, que además está buenísima

Si no se te ocurre qué comer, haz una ensalada de la Peña de Francia. Esta es una comarca del sur de la provincia de Salamanca, y la receta me la dijo (y la hizo, allí sobre la marcha) una chica de El Maíllo, que es un pueblo de esa zona.

Sobre un cuenco se pela un limón, quitando todo lo blanco, y se corta en trozos. Se añaden dos mandarinas separadas en gajos. Encima una latita (o un frasco pequeño) de atún o bonito roto en trozos; el aceite que pueda traer suele ser preferible desecharle. Y se corona son uno o dos huevos duros picados. Se añade aceite de oliva del bueno y se revuelve. Después te lo comes.

Una alternativa, también de esa zona, consiste en sustituir el bonito por chorizo cortado en rajitas; suficiente, que se note.

Y otras alternativas, aunque estas de mi cosecha, son añadir una aceitunas, pocas, o unas lochas finas de jamón o paleta, y además una pera pelada y picada.

Lo que he dicho puede parecer raro, pero el resultado es muy bueno.

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Si quieres ver fotos de las de antes…

Aquí, novela de aventuras, también de las de antes.

El autor (de este post y de todo lo demás)

Fotos que le gustan…

Esta es una foto, pero hay más. Las fotos que le gustan a todo el mundo es una a modo de colección de 22 imágenes en las que sucede lo que título dice. Se pueden ver fácilmente yendo al siguiente enlace:

https://docs.google.com/presentation/d/1gKjtEUz1y_MIJLIXtMavO0f5Tq9d0lbl6qeisqYkdI4/

Sin embargo, tengo más cosas:

Por ejemplo, ¿sabe usted hacer gazpacho? Por razones de supervivencia debería aprender a hacerlo cuanto antes, como se puede deducir de ESTO OTRO.

Y hablando de novelas de aventuras, le apuesto lo que quiera a que usted no conoce ESTAS. Una pena, porque se iba a divertir bastante.

¡Ah!, ¿que las quiere gratis, gratis gratis? Nada más fácil: descárguelas AQUÍ.

La feria de los horrores

(Esto también se podría llamar Epitafio para un año negro ―u olvidable.)

Se dice que este ha sido un mal año, pero yo no creo en esto de los sinos ni en la maldad porque sí de unos tiempos determinados. Lo que tenemos es lo que nos merecemos, porque lo que nos rodea es obra nuestra.

Si nos preguntaran, cualquiera de nosotros aseguraría haber vivido una existencia más o menos satisfactoria, pero a poco que se rasque, que se ponga a prueba la actitud crítica que todos debemos llevar dentro, a poco que observemos lo que nos rodea, nos damos cuenta de que no es oro todo lo que reluce, ni muchísimo menos.

¿Dónde quedaron la cultura de siempre, la educación, las islas solitarias? Por contraposición a aquello del rockandroll, las minifaldas… (y etc., etc., etc.), hoy se han generalizado el fútbol, el marujeo, la pornografía, las redes sociales… ¡Aleluya!

Para que se vea de qué manera han degenerado las cosas, pongo tres ejemplos fotográficos tomados al azar del aspecto del orbe que nos preside. Así es el mundo que hemos alumbrado. Azuzados por las fuerzas que lo gobiernan, porque al fin no somos sino marionetas de los privilegiados de turno, los tiempos cambian, las modas se suceden…

(Sin comentarios)
Pieza literaria del momento

Pero no todo van a ser calamidades. También subsisten destellos que nos hacen pensar en que esto quizá sea sólo un intermedio entre dos revoluciones. Por ejemplo, ESTO.

Y hablando de novelas de aventuras, le apuesto lo que quiera a que usted no conoce ESTAS. Una pena, porque se iba a divertir bastante.

Y por cierto, ¿sabe usted hacer gazpacho? Por razones de supervivencia debería aprender cuanto antes, como se puede deducir de ESTO OTRO.

El arco iris

Este fenómeno, harto conocido y admirado, debió de sugerir ideas fantásticas (relativas al reino de la fantasía) a quienes nos precedieron, que sin duda lo relacionaron con manifestaciones metafísicas (que están más allá de la física). Como es lógico, modernamente se ha explicado de manera científica, pero esto es demasiado largo y no tiene cabida aquí.

Se produce cuando, en ausencia de vientos y con el sol a nuestra espalda, observamos ante nosotros una cortina de lluvia. De horizonte a horizonte se despliega un auténtico arco de colores más o menos vivos, en ocasiones muy intensos, que son los mismos que produce un prisma transparente cuando es atravesado por luz blanca (la del sol). Una cascada que cae ante nuestra vista puede producir idéntico resultado, siempre que conservemos el sol detrás de nosotros, aunque no es la cascada en sí la causante, sino la nube de agua pulverizada que la acompaña.

Sobre la vega de Granada

¿Y por qué lo que vemos en el cielo tiene el aspecto de una semicircunferencia, y no cualquier otra ―como podría ser un semicírculo, es decir, una semicircunferencia rellena de colores? Buena pregunta, y la razón última es que las gotas de agua que nos envían esa luz coloreada son esféricas; sin embargo, la explicación completa es tan abstrusa, y hay que meterse en tales honduras, que desisto de intentar aclararlo. Quedémonos con la idea de que el arco iris es un verdadero arco, o ante nuestros ojos presenta forma de tal, al menos visto desde el lugar que ocupamos, puesto que si nos movemos un poco (unos metros) estamos viendo otro arco iris (otras gotas de agua), aunque a nosotros nos parezca el mismo. Como se ve, tan celeste visión es algo completamente subjetivo, y se podría decir que los arcos iris sólo existen en la medida en que hay ojos que los ven.

 Y vale de rollo.

 Sin embargo, no todo van a ser complicaciones, pues también tengo en cartera cosas más inmediatas, como estas fotos de las que le gustan a todo el mundo, y no lo digo en broma.

O también, ¿sabe usted hacer gazpacho? Por razones de supervivencia deberia aprender a hacerlo cuanto antes, como se puede deducir de ESTO OTRO.

Y hablando de novelas de aventuras, le apuesto lo que quiera a que usted no conoce ESTAS. Una pena, porque se iba a divertir bastante.

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Tres lunas sobre los cielos de España

Peñiscola
Llanura castellana
Tejado español

Pero estas son sólo tres. Hay otras muchas lunas, como por ejemplo, ESTA.

Published in: on Miércoles, octubre 21, 2020 at 8:57 pm  Dejar un comentario  
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Ayllón, en la provincia de Segovia

Se habla mucho de los pueblos (o los lugares) más bonitos de España, y hay una lista interminable. Ayllón, por ejemplo, es uno de ellos. Aquí pongo unas fotos que lo demuestran.

La fuente
La plaza
El caserío

Pueblo antiguo muy bien conservado (no como otros más famosos), da gusto dar una vuelta por sus calles (preferentemente entre semana y lejos de puentes y meses de verano), tomar cerveza en la plaza, comer de lo bueno en algunos sitios que hay… Bueno, vosotros ya me entendéis.

Estas recomendaciones valen, como es lógico, para cualquier sitio al que uno vaya a disfrutar, como todos estos que se pueden ver AQUÍ (es por dar ideas), o AQUÍ.

Otro asunto es ESTE, pero esto es ya sólo pra viciosos.

De una narración se pueden hacer múltiples sinopsis

Crucita y yo es uno de mis libros. No diré que mi preferido, porque preferidos lo son todos (en esto sucede como con los hijos), pero me parece que tiene un pase. Sin embargo, por eso de que los árboles no dejan ver el bosque, no ha llegado a los lectores de la forma que había planeado: hay demasiadas novelas en este planeta, y resulta difícil que una sobresalga.

Bueno, pues por añadir algo diré que de ella se pueden hacer variadas sinopsis. Por ejemplo, estas tres:

Crucita y yo

Esta es la vida de dos hermanas. La mayor se llama Nastasia, que con su madre emigró a la capital del reino cuando era pequeña. Veinte años después su madre volvió a quedar embarazada y tuvo otra hija, Crucita.

Las mujeres de este libro son fantásticas: Nastasia, Crucita, la abuela de las niñas, la madre, la tía Conchita –personaje de carácter…

Entre los hombres, en cambio, hay de todo. Del padre, mejor será no decir nada. El Rockero —el Rockero solitario—, el novio de Nastasia, es de lo que no hay, y los novios de Crucita son dos: Atahualpa, el bueno, y Rafa, del que igualmente callaremos.

Parece sencillo, pero no lo es tanto. Durante 600 páginas sucede de todo…, aunque no me tomaré el trabajo de destriparla: el que quiera enterarse, que la lea.

Lo anterior es un resumen sucinto, al alcance de todos los públicos, de lo que en las páginas del libro se cuenta. Sin embargo, esta labor (una síntesis de la narración) se puede abordar de mil maneras, y para que se vea que lo que digo es cierto y todo es cuestión de echarle más o menos fantasía al asunto, he aquí otra:

Crucita y yo

Crucita, niña rizosa, poetisa, trigueña, ojizarca…, y lo que es más, chavala espectacular, parlanchina a más no poder y señalada por el dedo del Cosmos, que no es cosa que se vea todos los días. Ser privilegiado, en suma, cuyas andanzas son largas y enrevesadas, sí, muy aparatosas y teatrales, y movidas…

Crucita, a quien también se conoció como Maricruz (pero eso no se dice porque es nombre de gallina), o como rubia, bella durmiente, niña pequeña, especie de maciza y otros muchos adjetivos del mismo tenor, nació de unos seres que se querían; vivió a cuerpo de rey toda su vida; se reprodujo, aunque no sin dificultades, y enfiló el camino hacia adelante con la satisfacción del deber cumplido.

¿Aún me escuchan…? Pues les voy a decir más. Palabras acabadas en culo hay muchísimas, casi todas de cuatro sílabas, y las principales son: báculo, cenáculo, pináculo y tabernáculo; vernáculo, espiráculo y oráculo; o bien, espectáculo, habitáculo, tentáculo y obstáculo…

Pero no queda aquí la cosa, sino que…

Crucita y yo es una novela, pero Crucita, su insigne protagonista, es una niña de las que no se ven –imagino que eso ha quedado claro–, aunque además es…

C arismática

R ecomendable

U fana

C aradura

I  lustrada

T eatrera

A tractiva

Y uxtapuesta

Y

O ptimista

Otros libros de Camargo Rain en Amazon (muy baratos, y algunos incluso útiles) pueden verse AQUÍ.

AQUÍ se regalan fotos de nota (o se ven; eso cada cual), y AQUÍ también.

 

Patatas a la importancia

Esto se hace en Castilla, en especial por la parte de Palencia, y es tan fácil de hacer que en una sola foto se puede resumir todo: la de arriba.

En una cazuela se hace una salsa normal y corriente, aceite, cebolla, ajo, pimiento…; o sea, la de siempre. Mientras se hace se pelan patatas y se cortan en discos gordos, como de un dedo (o quizá algo menos; depende del dedo). Se pasan por harina y huevo batido y se fríen en una sartén. Cuando están fritas (como en la foto) se ponen a cocer en la salsa y se dejan hasta que se acaben de hacer, unos veinte minutos. Pinchándolas con una aguja se nota cuándo están hechas.

Plato universal, pues es algo que le gusta a todo el mundo, niños incluidos.


Para asomarse a una ventana desde la que se divisan algunos de los siempre fantásticos paisajes españoles, hay que hacer clic AQUÍ, y si te quedas con ganas, sigue con ESTOS.

A los heliogábalos seguramente les gustará ESTE SITIO.

Libros gratis (estos sí que molan, Cuentos de hadas, Edad de las tinieblas…, y no te asustes que todo es legal: no hay virus, ni troyanos, ni piden ninguna dirección, ni nadie se va a enterar de lo que hagas… dado que es una de mis páginas y los libros son míos), AQUÍ,

… y novelas modernas, de las de ahora, de intriga, de amoríos, históricas, etc., etc. (que aquí hay de todo), haz ¡CLIC!

El Viaje a la Luna GRATIS

Desde hoy, 18 de este mes de agosto, martes, hasta el sábado 22, ambos inclusive, se podrá descargar (gratis, por supuesto, y en el enlace que sigue) uno de mis libros. Esta vez es el que se llama Viaje a la Luna,

https://www.amazon.es/dp/B08F7WXC2V

en el que se cuenta cómo la humanidad consiguió llegar a nuestro satélite.

Hay quien cree que es muy fácil (como Yoni, o Johnnie, uno de los personajes), pues basta con apuntar con el cohete…, mientras que otros piensan lo contrario, como Laura, o Andrés, o John John, o Caridad Palacios, o María Inés (cubana a la que echaron de su tierra)…

¿Y por qué piensan esto? Muy sencillo: porque son los responsables de llevar a buen puerto la filmación de una película que retrate semejante aventura, semejante proeza (la Luna está muy lejos), y contándola desde el principio, hace unos sesenta millones de años, que es cuando se puso en marcha la maquinaria que ha acabado por llevarnos hasta ella.

Aquí (en la película, en la novela) aparecen los dinosaurios extinguiéndose, los australopitecos cazando y muriendo en el bosque, los hombres de las cavernas contemplando el blanco fanal del cielo, la humanidad escindida en ricos y pobres…, tantas fueron las cláusulas que hubo que resolver para finalizar el viaje.

Y por cierto: este libro, ¿es un libro o es una película? Las dos cosas.

Pero al final, no teman ustedes, al final conseguimos llegar a la Luna.


Para que veáis que no quiero engañar a nadie, aquí pongo un TROZO:

En la pantalla se pintan un montonazo de cosas, todo embarullado, el niño con el lobezno y la chica que bucea en el fondo del mar, las nubes de polvo y toda esa gente, la mayoría disfrazados de cosas muy raras, unos van y otros vienen pero todos caminan sin cesar, y al fondo siempre se ve la Luna. Caminan hacia el horizonte, unas veces es el mar y otras la llanura, pero siempre se ve la Luna. Unos caminan despacio y otros corren, tienen que correr porque van a asaltar la ciudad de murallas blancas y matar a todos su habitantes, allí se ve la ciudad, sobre ella se levantan columnas de humo, señales de guerra, y más allá se alzan las piedras, piedras puntiagudas que señalan el paso de las estaciones…

 


El que pueda que la baje, aunque no le interese, porque sube el contador en Amazon y la ve más gente.


Los grandes aficionados a la cocina pueden mirar en ESTE SITIO.

Y los amantes de las fotos pueden hacerlo AQUÍ (en donde hay paisajes que casi nadie ha visto), y AQUÍ (en donde hay más).

Podría seguir, pero os dejo CON ESTO.

Toro, localidad histórica de la provincia de Zamora

Pocas poblaciones castellanas tienen tanto sabor a antiguo como esta. Vale la pena darse una vuelta y ver la colegiata, esa gran plaza de tiempos pasados (en donde hay unos cuantos bares…), las calles que la circundan, en especial la que lleva de la torre de abajo a la de arriba… De verdad que en estos lugares parece que has retrocedido al pasado. Eso sí, es preferible no hacerlo en fines de semana, puentes o vacaciones, porque la afluencia de gentes no te dejan ver el bosque.

 

 

Ocaso desde la colegiata: llanura castellana y río Duero


AQUÍ se pueden ver fotos como las anteriores, y si te quedas con ganas, sigue con ESTAS.

Los aficionados a la cocina pueden mirar en ESTE SITIO; los que quieran leer libros gratis, AQUÍ, y los que prefieran las novelas de aventuras, pero de aventuras de verdad, sin tonterías, ¡CLIC!